Entrevista a Mateo Carabajal (los aparatos)

Mateo Carabajal

Los aparatos

http://losaparatos.blogspot.com/

Entrevista por Lila Pagola

julio 2010


- Venís de una formación técnica por una parte, y una artística por otro. ¿qué situación/persona/evento/experiencia dirías que te permitió hacer el “puente” entre esas dos actividades?

Creo que el punto de inflexión fue cuando para aprobar una materia de la facultad, decidí fabricar un theremin, proyecto que hasta entonces había  tenido cajoneado desde hacía mucho tiempo, un amigo me había pasado unas copias hacia unos años, bajadas de varias páginas cuando pocos tenían internet en su casa; lo armé en un tupper, con dos antenas. Quedó bastante gracioso. Fue el primer cruce interesante entre las dos disciplinas que venía estudiando. Fue también un primer flash, un primer asombro, descubrir que era posible hacer algo copado con toda la teoría insulsa que había estado viendo. inmediatamente  incorporé el theremin a los toques en vivo de estación experimental, banda pop en la que toco y que en ese momento pasaba por un momento bastante noisy y el eterófono calzaba justo, aportaba elementos no sólo sonoros sino también performáticos, ya que me permitía hacer todo tipo de payasadas para tocarlo (sin tocarlo).

Otro instante de quiebre fue cuando Carmen Burgess de la banda Mujercitas terror, me mostró un juguete sonoro intervenido, controlado por potenciómetros, perillas, era un doo rag, como los de Olaff Ladousse. yYo venía buscando una forma sencilla de hacer algo como el theremin y charlando con leo vittar (entonces socio de los aparatos) se me ocurre en vez de usar potenciómetros, usar fotoresistencias (sensores de luz bastante vetustos) para controlar el sonido de pianitos de juguete. Así nace el there-rag, mi primer encuentro con el circuit bending. todo ésto realmente me da vuelta la forma de pensar el diseño o fabricación de generadores de sonido. Venía de una formación bastante “industrialista”, donde uno tenía que elaborar todo comenzando desde la simulación por software, luego prototipado, para recién aventurarse a soldar algunos componentes; el bending, por el contrario, me proponía trabajar sobre un artefacto prediseñado y torcer, desviar su funcionamiento, hacer un “mal uso” del mismo, además que me lleva a meter mano (literalmente) en cuanto aparato sonoro tengo cerca. a partir de acá la cosa se puso mucho más divertida con la electrónica para mí.

- en tu producción personal, y también en relación a la enseñanza: ¿cómo se modifica tu rol de autor/docente, y consecuentemente el de los receptores/estudiantes a partir de “desmitificar” los procesos y los aparatos, en este caso para producir experiencias estéticas?

Sin duda, la electrónica tiene todavía una gran “aura” de inaccesible,  parecida a la que tenía la informática antes de la aparición de sistemas operativos de entorno gráfico. Este aura es alimentada por mucho papanata, mucho salame que aduce que es cosa para pocos y solo podés hacer algo interesante si sos un genio de la matemática.  Me parece que sin duda es posible tener experiencias sonoras fascinantes con muy poca o ningún conocimiento previo en la materia. Escuchar el sonido de la corriente eléctrica, variar el tono con la luz o con el cuerpo, esas cosas lo sumergen a uno en una experiencia llena de rarezas y a la vez de revelaciones. El hecho de que uno mismo pueda provocar esos efectos en aparatos antes vistos como “cajas negras” intocables, lo hace más vertiginoso, más deseable. Como si lo “real, lo que se percibe durante y mediante la experimentación”, lo que la ciencia devela, resultara al final más deslumbrante que las fantasías previas. Es buenísimo ver los rostros de la gente al final del taller de thererag cuando conectamos los pianitos a un amplificador (suenan bastante fuerte) y les damos una varita con luces rítmicas y se dan cuenta de que las luces están controlando las “notas” del pianito…

Esta búsqueda de deslumbramiento, esta irreverencia para con los artefactos está muy clara en artistas como Reed Ghazala, autor del libro “Build your own alien instruments” y su anti-teoría, experimente primero -> conozca después.

- revisando el blog, asocio algunas de tus producciones con la cultura dj y vj, en las que la performance en vivo (con el acento puesto en las habilidades de una/s persona/s y el efecto (como algo irrepetible) son componentes estructurales a mi criterio. ¿cómo pensás, nuevamente, tu trabajo en ese sentido respecto de la producción de las máquinas y los talleres? ¿qué cambia, qué se mantiene?

Soy el tipo de músico que funciona mejor en vivo que en estudio, quizás eso me acerque a la experiencia del DJ o VJ.

Aprendí a tocar la guitarra “zapando”, sin aprenderme ni una canción completa por muchos años, pero improvisando sobre cuanta canción sonara en la radio. Tengo poca experiencia grabando, de hecho casi hay muy poco registro de las bandas en las que toqué en todo este tiempo y no tengo el hábito de grabar o mezclar en casa. Mi experiencia con la música está ligada directamente a la performance en vivo y la verdad que vivo los talleres como una performance más. Perfomance colectiva en este caso, de la que más de una vez surgen cosas de lo más inesperadas, por más pautado que pretendo a veces que sean los talleres. Trato, en lo posible, de capitalizar el error, no para evitarlos en el futuro sino como herramienta creativa en el momento.

- se nota en tu blog un interés importante por explicar lo que hacés y alentar a que se lo reproduzca, así como mostrar que “todos pudieron hacerlo” (en relación a los talleres). ¿podés relacionar ese interés con el “código abierto” en el software, o incluso el open hardware? ¿ves diferencias entre el hardware hacking y el open hardware?

Cualquiera puede aparatear, es el lema aparato. ¿populista?… sí, ¿demagógico?… puede ser, pero sinceramente punk. Tanto en el ambiente técnico, como en el ambiente musical académico se puede oler en el aire un tufillo de “sólo algunos elegidos pueden hacer lo que nosotros hacemos….” Dinamitarles su torre de marfil me parece imperioso, porque unos por mezquinos (del conocimiento) y otros por elitistas, pierden de vista que todo ser humano es un ser cultural capaz de las proezas más insospechadas si está lo suficientemente motivado, o al menos de armarse un aparato que meta un ruido capaz de sacudirle su torrecita.

La propuesta de proceso abierto, expuesto, de los aparatos es también en respuesta o agradecimiento a tantas personas que publican abiertamente (con  copyright, o con Creative Commons) sus diseños o descubrimientos. Páginas como www.getlofi.com, www.musicfromouterspace.com http://www.experimentalistsanonymous.com o el blog español http://esquemasnoise.blogspot.com, de Diego de León, el también español www.papelcontinuo.net de donde conozco a Olaf Ladousse y su instructivo “coser y cantar” para hacer doorags o a Fela Borbone y su manual de como confeccionar una guitarra con basura (rocanroll por el puto morro), fueron fuente de información e inspiración. Gente generosa como Nicolas Collins (y su libro Handmade electronic music) o el mismo Robert Moog.  Está también el espíritu de publicaciones como el suplemento de electrónica de la antigua revista Lúpin. Mas acá, tenemos a Panetone de Brasil (http://panetone.net/) que sube unos proyectos copadísimos. En electrónica no sólo aporta el que subas un esquema de un circuito, sino que además cuentes tu experiencia con el aparetejo creado suma bastante, y es lo que hacen la mayoría de los que te cité antes .

La diferencia que veo entre hardware hacking y open hardware, es como decía un profe de la secundaria, la diferencia entre alimentos de origen vegetal y origen animal: el primero se nos ofrece dadivoso para que lo comamos, mientras el segundo se escapa, se resiste si queremos cazarlo para arrojarlo a la parrilla. El open hardware está planteado desde el diseño como una propuesta abierta, incluyendo planos, instructivos de montaje y  uso, diagramas, etc. mientras que el hardware hacking pasa por abrir artefactos “cajas negras” para alterar su funcionamiento original, forzando su “naturaleza”, interconectándolos internamente o agregándoles componentes donde no los había. Si… el hardware hacking es “contra-natura”.

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Entrevista a Jorge Crowe

por Lila Pagola

Laboratorio del juguete

http://jorgecrowe.com.ar
http://toylab.wordpress.com/

  • ¿Podrías comentar brevemente tu formación/experiencia, y el momento en el que hacés el cruce arte-tecnología?

Soy licenciado en Artes Plásticas (egresado de la UNCuyo-Mendoza). Mi inclinación principal de los 20 a los 30 fue la pintura, con intermitentes resultados. Simultáneamente y desde muy chico, he construido juguetes y objetos con material descartado, a partir de juguetes rotos, etc. Desde el 2001 al 2007 una de mis principales fuentes de ingresos, fue fabricar juguetes (junto a Gabriela Simón bajo el nombre FARFALLONA). En 2006 me mudé a Buenos Aires y empecé a recolectar chatarra electrónica de la calle. Pronto sentí la necesidad de aprender más para sacar mejor provecho. Simultáneamente comencé a estudiar Teatro de objetos con Ana Alvarado (maestra absoluta), lo cual me abrió una enorme puerta creativa hacia lo performático asociado a las cosas que fabricaba. En el 2008, pude participar del MediaLab del CCEBA (coordinado por Emiliano Causa, otro gran maestro para mí) , el programa Interactivos de Fundación Telefónica y realicé un postgrado en Electrónica Aplicada al Arte en el IUNA que me dio las herramientas para empezar a caminar solo en el mundo de la Electrónica Analógica. Otro momento muy inspirador fue conocer a Arcángel Constantini, quien me introdujo al mundo del Hardware Hacking, al que ya pertenecía de alguna manera pero sin saberlo.

  • en tu producción personal, y también en relación a la enseñanza: ¿cómo se modifica tu rol de autor/docente, y consecuentemente el de los receptores/estudiantes a partir de “desmitificar” los procesos y los aparatos, en este caso para producir experiencias estéticas?

Lamentablemente no tengo una reflexión aguda sobre mis procesos. Diría que en simultáneo a la “desmitificación” de los dispositivos, se manifiesta una “remistificación”. La Magia, al revelarse, no muere sino que estalla en múltiples direcciones, revelando juegos y combinaciones que antes estaban ocultas. Y en el juego aparece el azar (si es que le dejamos espacio), lo no contemplado. Ese proceso de re-invención a partir de lo que ya existe es muy estimulante para mí. Al enseñar, trato simplemente de despertar la curiosidad innata y sacudir (si es que se encuentra adormecido) el deseo de fabricar cosas.

  • revisando algunas obras, y el blog, asocio algunas producciones con la cultura DJ y VJ, en las que la performance en vivo y el efecto son componentes estructurales a mi criterio. ¿cómo pensás, nuevamente, tu trabajo en ese sentido respecto de la producción de las máquinas y la enseñanza? ¿qué cambia, qué se mantiene?

A ver si entendí. Me interesa la cultura DJ en su origen. Admiro profundamente a las personas que obtienen el máximo provecho creativo de sus escasos recursos. Ahí entran los DJ que dieron origen al rap, valiéndose sólo de algunas pistas grabadas sobre las cuales los MCs tiraban los versos. También el Sound System jamaiquino, las rave autogestionadas, el funky carioca, más actualmente la música de 8 bits (chiptune) y el circuit bending. Grupos de personas que transformaron dificultades y carencias en plataformas para la creación de nuevas corrientes artísticas.

Celebrar es un acto de libertad. Como con todo, el Orden se apropia y propone convenciones acerca de cómo hacerlo. Inventar nuevas maneras de danzar, nuevos ritmos y sonidos, con lo que tenemos a mano, con lo que ha sido desechado, con lo que nada vale, es tomar ese poder de regreso. “You gotta fight for your right to party” dicen los Beastie Boys ;)

Desde la docencia, mi propósito sería  incentivar a alguien a que haga lo que sueña con lo que tiene en su poder aquí y ahora, ayudarle a mirar con nuevos ojos lo que hay disponible a su alrededor, antes de postergar ideas y proyectos hacia un futuro ideal, siempre lejano e improbable.

  • Presentás al Lab. del juguete como un espacio educativo y experimental con tecnologías de código abierto, y de hardware hacking. ¿podrías profundizar las diferencias o similitudes que ves en esa sutil diferencia (open hardware – hardware hacking o DIY)?

¡Claro! A pesar de las diferencias están profundamente relacionadas. El hardware hackeado o modificado suele ser privativo y cerrado, su funcionamiento se revela mediante la famosa “ingeniería inversa”. Partiendo del objeto hacia atrás, podemos develar algunos procesos de funcionamiento y desviarlos hacia nuevos propósitos. La electrónica DIY propone fabricar desde 0 circuitos que podamos luego asociar a dispositvos hackeados u otros elementos. Los componentes electrónicos, en su gran mayoría, son de escaso valor comercial y el aprendizaje de las nociones básicas de electrónica más el diseño y ensamblado de circuitos suele brindar una enorme experiencia que puede ser aplicada a múltiples territorios. El hardware abierto pone a disposición del usuario toda la información referida a fabricación, funcionamiento, etc. lo cual lo vuelve enormemente maleable. Permite el desarrollo de tecnologías más o menos complejas, invirtiendo la lógica de consumo, o sea, empezando por el usuario. Todo esto se puede mezclar en un proyecto. Por ejemplo, usar un microcontrolador open source (arduino, wiring, etc.) asociado a un circuito fabricado por nosotros (DIY) para controlar un hardware privativo hackeado (una cámara reflex digital, un reproductor de mp3, etc.)

El laboratorio de juguete enseña estas herramientas principalmente y también software open source (fritzing, processing, openFrameworks, PD en un futuro próximo) ya que son gratuitos, cuentan con una enorme comunidad que los sostiene y son fácilmente integrables al hardware.

  • ¿recordás en que momento te interesaste por el software o la cultura libre?

Intento, con mayor o menor éxito, sostener una ética en mi modo de actuar y relacionarme con el mundo. El software libre era un paso que se presentaba inevitable. En un momento determinado sentía una fisura muy grande entre mi pensar y mi hacer. Creo profundamente en el desarrollo del conocimiento colectivo, en el libre flujo de las ideas, en el compartir como herramienta potenciadora de la evolución de la consciencia. El sistema operativo que usaba a diario iba en la dirección contraria.  Por suerte, mi hermano más chico, Mariano, programador, usuario de GNU/Linux desde hace  varios años (y colaborador del proyecto Fritzing), me ayudó en el proceso de desintoxicación y me sostuvo durante el síndrome de abstinencia ;)

No adhiero de manera ortodoxa y radical al movimiento (mi música está en mp3, tengo instalado Java y Flash) pero me siento más integro ahora, que como usuario de Windows crackeado. Y no sólo elijo desde la ética. Mi computadora es una herramienta mucho más eficiente ahora (no se ha colgado NUNCA en dos años) . Aunque a veces extraño el Photoshop….

Al movimiento de Cultura Libre me acerqué, como muchos, a través de ese gran núcleo de encuentro y acción que es el Colectivo La Tribu, lugar donde aprendo algo cada vez que voy. Me comuniqué con ellos para ofrecerles participar de la edición de Fábrica de Fallas del año pasado y desde entonces no hemos parado de hacer cosas juntos (incluso una columna en el programa FMP3!)

  • ¿cómo pensás/actuás en el presente, tu relación con la comunidad de software/cultura libre de argentina? o más general, ¿qué papel imaginás para los artistas en la comunidad FLOSS?

Mi presente es estar dispuesto y presente para participar de todo encuentro que exalte el placer por compartir en libertad. Sin banderas, en contra de nadie. Con los talleres, con los aparatos, la consola, encontrándome con la gente, enseñando lo que sé y aprendiendo. Es prioritario para mí, estar, generar, participar. Es “llevar balance a la fuerza” como dice el Maestro Yoda. Del encuentro en el Foro Social de Porto Alegre surgió un bonito vínculo con el movimiento de Cultura Libre paulista con en que estamos generando cosas nuevas.

Cuando me abrí de las artes visuales tradicionales, lo hice en parte porque veía que era un espacio muerto, vacuo, anacrónico, dominado por las apariencias, el culto a la individualidad, y el deseo de satisfacer tendencias. Sentía que otro paradigma se estaba gestando y nada de lo “nuevo” estaba pasando ahí (haber participado de ARTEBA el año pasado fue una experiencia determinante en este aspecto). En la cultura hacker, en el DIY, en el movimiento FLOSS, existe un enorme grupo de personas que están creando un nuevo territorio de producción de conocimiento y objetos, desde entrecruces más horizontales entre las disciplinas más diversas. Los artistas tienen mucho que dar, especialmente en lo referido a procesos creativos más asociados al azar, el accidente, la libre asociación. Pero renunciando al aura de la “genialidad”, dispuestos a enseñar y a aprender con humildad.

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